Tratamiento Dramático[Ver Detalle]

El Hijo de mi Padre es un drama que narra la historia de una familia cuyo abuelo asume el rol de padre, debido al demandante trabajo de su hijo, quien se dedica a supervisar trabajos en una mina del norte de Chile. A pesar de este inconveniente, la familia se desarrolla de manera normal y unida, ya que este estilo de vida se ha ido traspasando de generación en generación. El conflicto aparece cuando la mujer del protagonista, le comenta que está cansada de su padre, debido al largo tiempo que pasan juntos, por lo cual le pide que lo trasladen a un asilo de ancianos. Esta situación descompensa profundamente al protagonista, debido a que siente que está traicionando a su padre y a la tradición familiar. Paralelamente a esto ocurre un accidente, que hará que la familia tome conciencia y cambie la actitud que han estado llevando hasta ese momento.

Entre los temas se muestra el ámbito laboral a través del sector de la minería como generador de empleo, demandante y peligroso, y la prostitución, como parte de la realidad local. También se plantea un tema valórico sobre un estilo de vida individualista y superficial que a veces no permite ver las cosas realmente importantes. El discurso manifiesto tiene que ver con constatar una realidad que se vive en el norte de Chile, específicamente en las familias de mineros, donde los abuelos asumen un pilar fundamental. En los discursos latentes, se presenta la sexualidad en la juventud, los embarazos no deseados y la falta de comunicación y educación en relación a este tema por parte de la familia. Otro tema presente es la fe católica como sistema de creencia (que intercede en los momentos donde el hombre se ve superado).

La estructura narrativa se construye en tres actos, la realidad es coherente y verosímil, la temporalidad es lineal. Los conflictos y obstáculos son, externos y entre personajes, lo primero ya que el trabajo demanda mucho esfuerzo hacia sus trabajadores impidiéndoles tener una vida familiar plena, lo segundo debido a las relaciones que se establecen entre el abuelo y los miembros de la familia. Entre el incio y término del relato podemos decir que hay un gran cambio, debido a que hay una gran diferencia en el nivel de concientización de la familia.

El protagonista, Ricardo, es un hombre de unos 45 años, de clase media, que trabaja como supervisor de una mina y se auto-denomina trabajólico. Es un hombre de valores y sentimientos fuertes hacia el concepto de la familia, asimismo es un emprendedor y esforzado hombre. Lili es su esposa, mujer de unos 44 años, dueña de casa, comprometida con los miembros de la familia, mantiene una excelente relación con Ricardo, aunque no esté mucho en la casa, su único problema es la relación que mantiene con su suegro. Roberto es el hijo mayor, de unos 19 años, silencioso, un poco introvertido, que mantiene una relación intensa con su polola donde el sexo está bastante presente. Renata es la hija del medio, de unos 16 años, que está en pleno desarrollo, sus problemáticas son acordes a su edad, es una niña tranquila y madura. Ricardito es el hijo menor, de unos 8 años, que manifiesta en sus notas escolares la necesidad de ver más a su padre. Finalmente el abuelo, es un hombre de unos 70 años, tradicionalista, autoritario, estructurado, machista, pero preocupado y con un gran amor hacia su familia.

Los espacios principales, son la casa en donde vive la familia y el Reventón, que es dónde ocurre un evento imprevisto, en este último caso, el lugar se vuelve activo en la relación con el protagonista. Como espacios secundarios, encontramos carreteras, caminos de tierra, la mina, el hospital, los carabineros, la iglesia y el asilo de ancianos, todos los que cumplen un rol pasivo.

Tratamiento Audiovisual [Ver Detalle]

Esta película fue grabada en HDV, con color y sonido, en un aspecto de pantalla de 16:9.

Se utiliza toda la escala de planos, no existiendo una preferencia por un tipo de plano específico, no obstante, cada plano es usado para enfatizar una situación emotiva y dramática en la película, como por ejemplo, las conversaciones cuando se tornan más íntimas se acercan a los planos más cerrados, o cuando el protagonista está abandonado en la mina, es mostrado mediante un plano abierto que acentúa su desesperanza. La cámara si bien tiende a ser fija, se mueve ocasionalmente, de una manera lenta y sinuosa que fortalece el carácter melodramático de la escena.

En la dimensión sonora, la película cuenta con dos elementos vitales: voces y música. Las voces, poseen una inteligibilidad y nitidez bastante buena, y se caracterizan por la ausencia de modismos y un correcto hablar que a veces llega a ser bastante formal, generando, de manera expresiva, una ligera estilización en los personajes, que a pesar de todo mantiene a la película dentro de su propuesta general realista. La música, por otro lado, ejecutada por guitarra y teclados, está compuesta por Sebastián Chavez Peña, es incidental y ayuda a generar la atmósfera emocional de la película, la cual tiende a ser melodramática. No obstante, aparece otro tipo de música, que se usa en forma narrativa para caracterizar los espacios (lo que ocurre en el salón de baile, o en el club nocturno).

En el montaje hay desglose de planos, que funciona de manera tradicional o clásica para esta propuesta realista, con planos, contraplanos, planos conjunto y planos generales que se adecúan para ilustrar cada situación representada por la narrativa. De forma leve se usa montaje intelectual para situar al protagonista frente a los temores que están en su mente. Por otro lado, hay un uso de fundidos a negro, que marcan narrativamente el final de algunas escenas, funcionando también como elipsis temporales.

El arte y el vestuario son utilizados logrando verosimilitud, representando de manera realista, la vida de una familia de clase media, el mundo de la minería y los bares nocturnos. La iluminación también se usa con propósitos de generar verosimilitud, observándose una única estilización, que es la locación del dique donde el protagonista queda atrapado, en la cual la penumbra se destaca, acentuando la desolación del personaje.

En términos de imagen hay un leve tratamiento de color en el espacio del dique, expresándose a través de una tendencia al azul, que expresa una atmósfera emocional de desdicha, opuesta a la mostrada en otras locaciones en que la calidez dada por una coloridad naranja, brinda una atmósfera emocional hogareña, lo cual ocurre principalmente en la casa del protagonista, donde vive junto a su familia.