Tratamiento Dramático[Ver Detalle]

Amistades Inconvenientes es un drama que se construye a partir de tres historias unidas por la temática de las “amistades inconvenientes” que surgen en las relaciones de a tres, en donde la mujer juega un rol de incitadora de conflictos entre las relaciones constituidas por hombres. La primera historia tiene que ver con una relación homosexual, aparentemente tormentosa, en donde la mujer aparece como un personaje que desarticula esta relación. En la segunda historia, tiene que ver con dos hombres que viven en un mismo departamento, en donde uno esconde un secreto que tiene que ver con traumas provocados en su infancia, lo que generará una serie de acontecimientos que terminarán con la relación de su compañero de departamento y su novia. La tercera historia tiene que ver con una mujer y dos hombres que se vinculan en un triangulo de mentira e infidelidad, donde la mujer juega el rol más estratégico, ante estos hombres y su disputa de hombría.

Los temas propuestos en ésta película son variados, dentro de los cuales está la homosexualidad, la mentira, la infidelidad, la soledad, los conflictos psicológicos y la hipocresía. El discurso manifiesto tiene que ver con personas que en su infancia o juventud fueron dañadas psicológicamente por su entorno y cómo esto repercute en la construcción de relaciones en su edad adulta. El discurso latente habla de una sociedad enfermiza, que se vincula por medio de malas prácticas relacionadas con la falta de transparencia, fidelidad, respeto y compromiso. Se muestra además en todas las historias una polarización entre los sexos, donde uno sale más perjudicado que el otro.

La estructura narrativa, se compone de tres episodios, que narran historias independientes. Cada una se presenta como un relato coherente, con una línea de acción dramática y temporalidad lineal, y una lógica interna causal. Cada historia termina con un gran cambio entre el inicio y el fin, porque los personajes develan sus enigmáticos mundos internos. Esto genera desenlaces poco esperados y de finales abiertos. Los conflictos y obstáculos generados en esta narración tienen que ver con mundos internos devastados por un sistema que los ataca y enferma.

Los espacios utilizados, por lo general transcurren en espacios privados, interiores de casas o departamentos que se muestran tal cual son. Como locaciones secundarias, encontramos algunos exteriores pero de menor relevancia.

Tratamiento Audiovisual [Ver Detalle]

Esta película, fue grabada en mini DV, tiene color y sonido, y presenta un aspecto de pantalla de 16:9.

La escala de planos se usa en su totalidad existiendo gran variabilidad. Los planos funcionan de forma descriptiva, funcional a la narración, observándose el uso de éstos según el sistema clásico. Si bien a modo general, el ángulo normal de cámara es el preferido, hay usos de la angulación aberrante para potenciar el dinamismo de la acción de los planos y eventos contenidos en estos. Los ángulos también se usan para intensificar el potencial estético y expresivo de los planos lo que se observa principalmente durante la segunda historia, en donde este tipo de angulaciones es abundante. Por otra parte, en esta misma historia hay uso del zoom, justamente en el final, cuando el personaje de Poncho recuerda sus traumas infantiles, apoyando así la identificación del personaje y otorgando acción que refuerza la tensión dramática del momento. La cámara en mano se da en algunas partes de la película, brindando un apoyo a la creciente tensión en la historia, notándose un mayor uso durante los recuerdos de Poncho, al inicio de la segunda historia.

La música es original, es compuesta por Pablo ávila y ayuda a aportar matices dramáticos y emotivos, tales como el efecto de énfasis en el humor y la acción de la película. Las voces, inteligibles y provistas de una alta nitidez, son principalmente de uso informativo, sirviendo ocasionalmente para caracterizar a los personajes, mediante el vocabulario que los mismos usan. El mejor ejemplo de esto es la informalidad y desprolijidad con que habla Beto, personaje de la tercera historia. Por otro lado, en el final de la segunda historia, se observa un trabajo de efecto de post, tal como la reverberación de la voz de Poncho que acompañada de música, sirve para acentuar la perturbada atmósfera emocional de la historia.

El montaje es fílmico o clásico, tiene un notorio desglose de planos trabajando el découpage para brindar un montaje invisible que funciona para los propósitos realistas de la propuesta y usa abundantes fade in (entre planos detalle, para mostrar el paso del tiempo) y flashbacks (para ilustrar los recuerdos y/o imaginarios de los personajes).

El arte y el vestuario se usan para crear un escenario verosímil en torno a los personajes. Por ejemplo, en la primera historia las ropas y las locaciones se adecuan a la representación de dos personajes jóvenes, que pertenecen a un mundo instalado en la clase social media-alta, con una relación a lo universitario. Respecto a la iluminación, se observa un uso realista de ella que se conjuga perfectamente en torno a los fines narrativos del filme.

Respecto a la imagen, hay un uso del tratamiento de color usado por momentos a través imágenes en blanco y negro, saturación y granulosidad, a modo de flashbacks. Por otro lado el ralentí es usado expresivamente para brindar mayor tensión dramática a acciones claves de la película. Un ejemplo de esto es cuando Miguel, protagonista de la primera historia, observa como su amigo Gonzalo se involucra con Sole, de quien está enamorado. Aquí se usa el ralentí en aquellos planos en que Sole y Gonzalo bailan, como método para intensificar la tensión emocional que perturba a Miguel.